Reinaldo Navia Amador nació y se crió en Villa Alemana, localidad de la Quinta Región chilena. Allí fue donde comenzó a forjarse como un gran futbolista, destacando de inmediato por su velocidad, sus gambetas y su instinto matador.

Navia, creció futbolísticamente en las divisiones inferiores de Wanderers de Valparaíso, pasando por todas las categorías como gran figura, lo que lo llevó a formar parte y a debutar en el equipo de honor en 1995, cuando el técnico Jorge Luis Siviero lo hizo debutar en el cuadro porteño en su paso por la Primera B, jugando cinco partidos en esa campaña. Luego, subió en 1997 con Wanderers a la División de Honor del balompié chileno y las campañas de 1998, 1990 y 2000 lo tendría como actor preponderante del torneo y figura insigne en la tabla de goleadores.

El delantero destelló con luces propias y de inmediato formó parte de las selecciones nacionales menores. Jugó en el sudamericano Juvenil (Sub 20) que se realizó en Chile en 1997. Luego, en el preolímpico sub 23 de Londrina, Brasil (2000), donde Navia convirtió el gol de la victoria ante Argentina que le dio la clasificación a la escuadra nacional a las Olimpiadas de Sidney, la Copa América del 2001 en Colombia y las eliminatorias para la Copa del Mundo Japón-Corea del Sur 2002.

También, integró la selección que jugó en los Juegos Olímpicos de sidney, en una de las etapas más brillantes del ariete, donde con cuatro goles se convirtió en el artillero del equipo y obtuvo la medalla de bronce, en un verdadero hito histórico para el país.

Su relevante actuación en Sidney lo catapultó a México, donde fuue contratado por Tecos en enero del 2001. Su debut no pudo ser mejor y anotó un tanto en la victoria por 2 a 1 ante la UNAM. Esa temporada y la 2002 lo convirtieron en una verdadera estrella de la liga azteca y América lo fichó el 2002 a préstamo como refuerzo para la Copa Libertadores. En el club americanista, Navia marcó historia y se matriculó con cinco tantos en una campaña que dejó al cuadro mexicano en semifinales, eliminado por Sao Caetano de Brasil.

El 2003, su fama ya había traspasado fronteras y sus goles fueron requeridos en España por el Sevilla. sin embargo, a pesar que los españoles hicieron de todo por quedarse con la carta del ariete, el elevado precio de su pase y la intransigencia de los dirigentes de los Tecos frustraron el traspaso cuando ya era inminente.

Al final, el chileno recaló en un grande de México, el Morelia, donde el 2003 tuvo un campañón al anotar en el año 31 goles, lo que lo llevó a sr el fichaje más requerido, tanto así que El América de México lo contrató.

En el club americanista estuvo hasta el 2005 y se convirtió en una de las figuras del cuadro más popular del Mexico. Acá anotó 29 goles en 41 partidos disputados. Despúes tuvo pasos por el Monterrey, San Luis y Atlas sumando en total 10 goles más en su curriculum.

Tras su paso por Méxic recaló en otra gran liga: la Argentina, donde fichó en uno de los grandes: el Racing Club, donde si bien no tuvo mucha continuidad, temrinó siendo titular ya notó un gol en 9 partidos que disputó.

En 2008 hasta la fecha milita en la Liga Deportiva de Quito, equipo que siendo campeón de América se fijó en sus goles y se lo llevó para reforzar al equipo pensando en el Mundial de clubes.